viernes, 16 de mayo de 2014

¿QUÉ ES LA TOXOPLASMOSIS?

Hoy queremos hablar de un tema, muy reccurrente en la carnicería, y es que, cuando una de nuestras clientas está embarazada, se le nota en la mirada el "ansia" por comer jamón, lomo, y demás fiambres, debido al peligro de contraer la Toxoplasmosis. 

Pero, ¿qué es la Toxoplasmosis?  

Es una enfermedad infecciosa, que no suele ser grave, de hecho, la mayoría de las personas que la han pasado, ni lo han sabido, pues sus síntomas son muy parecidos a una gripe.   
No así en el caso de personas con un sistema inmune debilitado (niños pequeños, ancianos, personas inmuno-deprimidas...) y embarazadas, que sí puede tener consecuencias más graves. 

¿Por qué es tan grave para las mujeres embarazadas?

Cuando una mujer embarazada, que no está inmunizada (es decir, que no ha pasado la enfermedad con anterioridad) se infecta durante el embarazo, el feto puede correr serio peligro, pudiendo la mujer tener un aborto natural, o si no es el caso, el niño puede nacer con graves problemas de desarrollo.

¿Cómo se contrae la enfermedad?

Generalmente se dice que se contagia a través de los animales domésticos, especialmente los gatos, aunque realmente, es bastante difícil, porque se tienen que dar dos circunstancias: 
  • que el gato contraiga la enfermedad. Y para eso, tiene que haber comido carne cruda cazada por ahí. Es decir, si el gato vive en un piso,  la posibilidad de que se enferme es muy pequeña, ya que se entiende que no caza animales (ratones, pájaros...).
  • si el gato porta la toxoplasmosis, el peligro se encuentra en sus heces,  las cuales, además, deben pasar al menos 24 horas expuestas al medio ambiente para convertirse en focos infecciosos.

En realidad, la fuente de contagio más frecuente es la ingesta de carne, frutas y verduras crudas

Existe la idea de que durante el embarazo no se puede comer, además del jamón y demás embutidos secos o curados (salchichón, lomo, sobrasada...), embutidos frescos como la salchicha y la longaniza.  cosa que tiene su parte de verdad y su parte de mentira. 
Para eliminar el Toxoplasma de la carne, ésta ha de estar bien cocinada, por lo tanto, si cocinamos bien la salchicha, longaniza, chorizos... no debe haber ningún problema. Para eso, es conveniente abrirlas por la mitad para que se puedan cocinar por todos sitios, sin peligro de que en el centro se quede crudo.
Y en el caso de las morcillas, por ejemplo, hay que tener en cuenta que ya están cocidas, y luego en casa las cocinamos, así que llevan un "doble cocinado".
Por lo que, si, por ejemplo hacemos una barbacoa, podemos comer cualquier embutido y carne siempre que esté bien cocinada. 
Actualmente se están haciendo estudios sobre la relación directa entre el consumo de jamón serrano y la contracción de la enfermedad, y los primeros resultados dicen que no tienen relación, pero siguen investigando, así que seguirá siendo habitual la carita de pena de las embarazadas cuando ven un plato de jamón serrano en la mesa, al menos hasta que se demuestre completamente. 

O de productos como la sobrasada, el salchichón o la salchicha de pascua, que al ser productos curados, tampoco deben comer


¿Cómo podemos prevenirla?

Es fácil prevenir la enfermedad, teniendo una serie de hábitos básicos. (Fuente: Consumer.es)
  • Lavarse las manos con jabón antes y después de toda manipulación de alimentos.
  • Tratar de no tener nunca las manos sucias, y si por algún motivo se ensucian, no tocarse los ojos, la nariz ni la boca hasta que hayan vuelto a higienizarse.
  • Lavar y desinfectar superficies y utensilios que se hayan utilizado para preparar comida.
  • Limpiar y desinfectar regularmente la nevera.
  • Evitar las carnes crudas o poco cocidas, así como los embutidos y el jamón serrano que no hayan sido cocinados.
  • Lavar y/o pelar las verduras y frutas que se ingieran crudas. De ser posible, hacerlo con lejía apta para alimentos, y luego aclarar bien bajo el chorro de agua.
  • En las comidas fuera de casa, evitar los vegetales crudos.
  • Si hay un gato en casa, lo ideal es que no salga a la calle ni a ninguna terraza. Si sale, que otra persona limpie sus excrementos, prestando especial atención a que no permanezcan en la caja (o donde el gato los deje) más de 24 horas.
  • Evitar también las actividades que impliquen manipulación de tierra. Si de todas maneras se realizan trabajos de jardinería o similares, hacerlo con guantes y después lavarse bien las manos.
Espero que os haya gustado el post, espero vuestros comentarios y experiencias. Y si lo encontráis útil, no dudéis en compartirlo, con los botones sociales que tenéis justo debajo de la entrada

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